RESUMEN
Los
autores explican su idea de organizar un proyecto docente combinando
la enseñanza de los nuevos descubrimientos científicos y técnicas
con una insistencia similar en las relaciones humanas interpersonales
y el entrenamiento. Los objetivos del grupo de capacitacion.
La relación asistencial. Sus características. Algunas motivaciones
de la vocación médica. la evolución de las identificaciones
a lo largo de los estudios de medicina. El grupo de sensibilizacion
en estudiantes. Algunas características.
PALABRAS
CLAVE
Proceso,
grupo, sensibilización.
SUMMARY
The
medical education process should include not only the acquisition
of a wide knowledge and technical ability, but rather the achievement
of an adequate training and psychosocial competence, in order
to better resolve the different stressful professional events.
We
propose that the Training Groups (GC), which are modified Balint
Groups, are useful to improve the psychological and social abilities
of the Medical student and effective as educational, psycho
pedagogical and therapeutic instruments.
"Desde
el inicio la psicología individual es, al mismo tiempo, también
psicología social".
(Freud S,1921).
Tenemos
dificultades en organizar un proyecto docente combinando la
enseñanza de los nuevos descubrimientos científicos y técnicas
con una insistencia similar en las relaciones humanas interpersonales
y el entrenamiento en las mismas. El intento de mejorar la "
capacitación psicológica del médico (Balint, 1984) es el objetivo
de los grupos que nosotros realizamos en la Sección de Psiquiatría
del Departamento de Neurociencias de la Universidad de País
Vasco/EHU desde hace 20 años, antes de que el Profesor Guimón
viniera a la cátedra de Ginebra. Inicialmente se desarrolló
este programa en los cursos preclínicos, hasta que hace 12 años
nos pareció que podían ser mucho más aprovechables para los
alumnos de clínicas (4º, 5º y 6º) que tienen contacto con los
pacientes de los distintos servicios del hospital, así como
con los equipos asistenciales. Aspecto este último de la máxima
importancia en el entrenamiento psicológico de los futuros médicos
pues no en vano la comprensión de los fenómenos intra grupales
e intergrupales pueden facilitar las tareas asistenciales y
las interacciones médico/ estudiante- paciente.
Creemos,
con la doctora Kubler-Ross -citada por Seguin, J.C. (Seguin,
1982)-, que algo pasa en una sociedad que pone más énfasis en
el coeficiente intelectual y en la calificación de sus médicos
que en cuestiones de tacto, sensibilidad, capacidad perceptiva
y buen gusto a la hora de tratar al que sufre. Se tiende a reducir
la relación Médico-Paciente (M-P), pero también la relación
y contacto Profesor-Alumno, dificultando los modelos de identificación
y reforzando las propias resistencias y dificultades.
Entender
cómo la sola presencia del médico-estudiante modifica significativamente
el campo de acción, plantea necesariamente la revisión del lugar
neutral o de objetividad científica del profesional en el desempeño
de sus actividades. Y comprender como puede convertirse no en
obstáculo, sino en instrumento de trabajo enriquecedor de la
comprensión de la situación y desde allí transformarse en variable
analizable, tal y como lo señala Baranger (Baranger W, 1969)
es uno de los aspectos más interesantes de nuestra experiencia.
Al final de la misma algunos alumnos se expresaban diciendo
que ésta había resultado "un oasis en el desierto de la carrera
en cuanto a la comprensión y profundización del lado humano
de nuestra profesión".
Consideramos, finalmente, que el Grupo de Sensibilización es
un modo útil de aprender acerca del ejercicio profesional.
OBJETIVOS
DEL GRUPO DE CAPACITACION
1.
Conocer las principales características de la relación de asistencia
y cómo ésta puede ser una ocasión privilegiada de comportamientos
infantiles activadas por regresión y por la amenaza narcisista
que toda enfermedad comporta.
2.
Saber lo que se entiende por "transferencia" y "contratransferencia"
y sus implicaciones en la relación M-P. Comprender cómo la enfermedad
toma sentido en la historia de un sujeto y por qué la biografía
es indispensable para conocer y tratar a un enfermo. ¿Para qué
están en contacto M-P?. ¿Qué uso hace cada uno del otro?. ¿Qué
circula entre los dos?.
3.
Saber realizar el diagnóstico global y conocer el uso diagnóstico
y terapéutico que puede hacerse de la relación M-P.
4.
Comprender el alcance y repercusión de las actitudes del médico
y de sus palabras, y cómo la subjetividad y el propio sistema
de valores están comprometidos en su quehacer. Saber lo que
se entiende por efectos yatrogénicos del médico.
5.
Comprender cómo el médico puede ocupar el lugar de una imagen
ideal del paciente. Conocer mejor sus motivaciones para la elección
profesional. También cómo las representaciones culturales del
médico determinan las demandas.
6. Conocer las dificultades de las interacciones grupales (
intra, inter, e institucionales), y su influencia más o menos
significativa en el quehacer profesional.
RELACIÓN ASISTENCIAL. CARACTERÍSTICAS.
1.
Es una relación ASIMÉTRICA: por la situación de demanda, y por
el sufrimiento. Esto confiere un poder real al cuerpo asistente
que a veces se niega haciendo, que sea más eficaz y oculto.
Sin embargo a nadie se le escapa la modificación que se esta
dando en esta interacción pues el paciente cada vez es más participativo
en la gestión de su enfermedad y tratamiento lo que está generando
no pocas dificultades a los profesionales.
2.
Es una relación de ESPERA y ESPERANZA mutuas. El enfermo espera
alivio y si es posible curación. El que le asiste, reconocimiento
de su enfermo y verificación de su poder curador o de la justicia
de sus intentos. Situación de espera que puede desbordar la
tolerancia del médico, poniendo en marcha el mecanismo de defensa
conocido como IDENTIFICACIÓN PROYECTIVA. Tizón (1988) ha descrito
detalladamente los temores y las esperanzas del consultante
y del asistente, así como las ANSIEDADES dominantes en la relación
(confusionales, persecutorias y depresivas).
3.
Relación cuyo OBJETO es el CUERPO, pero que pasa por el intermedio
de la palabra: ¿Qué hay más hablador que el cuerpo?. ¿Puede
la palabra aliviar el cuerpo? La palabra hiere y hace vibrar
al cuerpo en su profunda intimidad. Si la repetición constituye
una de las tendencias que marcan el funcionamiento del aparato
psíquico, no será raro que en la relación asistencial se de
la repetición de comportamientos infantiles, como un fenómeno
universal, proyectando en los interlocutores una serie de imágenes
preestablecidas y esperando de ellos las respuestas que él esperaba
de esas imágenes (paterna-autoritaria, materna-protectora, etc.).
Transferirá pues al médico esas imágenes, que en última instancia
no son más que la proyección de un IDEAL de SÍ MISMO, invistiendo
al médico con tanta intensidad (portador ahora de su narcisismo),
como el niño que se consuela de su debilidad idealizando a sus
padres y sus poderes. El médico será pues investido sobre un
modo transferencial, que puede tener una orientación positiva
o negativa y oscilar entre una y otra por desilusión y desencanto.
Por
otra parte, y aunque ya fue mencionado anteriormente, están
los movimientos afectivos del estudiante-médico en relación
con los del paciente(contra transferencia) y en relación con
su propia vivencia infantil ( Transferencia del estudiante)
La
CONTRATRANSFERENCIA estará determinada por una serie de factores
que aun siendo conocidos por la mayoría, resumimos en los siguientes:
1. Factores personales; 2. Factores derivados del diagnostico.
Este punto se halla en discusión entre los investigadores pues
algunos tales como Holmqvist ( Holmqvist, 1996, 1999) señalan
que los factores derivados del diagnóstico no son determinantes
de la contratransferencia ; 3. Factores relacionados con la
edad; 4. Factores relacionados con la cronicidad; 5 factores
del entorno de la práctica clínica; 6. Factores culturales.
Así
pues, los aspectos subjetivos que cada profesional aporta a
la relación ( Juicios de valor, estado de animo, situación-
carrera profesional, historia personal, etc.) influyen más o
menos significativamente en el vínculo con el paciente, y es
indispensable que el médico lo controle. En un reciente libro
el profesor Guimón (Guimón J, 2003) revisa e insiste en la importancia
del autoconocimiento en la práctica clínica, subrayando como
las respuestas inadecuadas del profesional, bien por inexperiencia
o por temor a no saber responder adecuadamente pone en marcha
actitudes rígidas o estereotipadas unas veces, y otras activa
mecanismos proyectivos perturbando el vínculo relacional.
Esta
CONTRATRANSFERENCIA puede ser NEGATIVA, determinando: desinterés
en escuchar al paciente ("por prisa", dificultades en la entrevista,
etc.), tendencia a etiquetar al paciente de "nervioso" o "poco
colaborador", sentimientos de confusión, vacío, desesperación,
ansiedad total, represalia hostil hacia el paciente, defensas
maníacas, y otras son formas dañinas de contratransferencia
suscitadas en la tarea clínica no sólo de los psiquiatras y
psicólogos, sino de muchos actos médicos siendo el estudiante
un privilegiado observador- participante de todas esas vivencias
que podrá, a a veces " comprender- contener" a partir de parciales
insight afectivo- cognitivos a traves por medio de las confrontaciones
e interacciones grupales. Toda esta elaboración, cuando se logra,
facilita la IDENTIFICACIÖN Al PACIENTE (a sus quejas y sufrimientos).
Hemos subrayado cómo la subjetividad del estudiante y su sistema
de valores están comprometidos en su práctica profesional, así
como las motivaciones para ejercer su profesión que están determinadas
por factores conscientes e inconscientes. Pues bien, consideramos
que además, el futuro médico debe de saber de la complejidad
de la función social que se espera del médico, y las representaciones
culturales propias y ajenas acerca de su función. La
motivación para la "elección"de la profesión es el resultado
de una multiplicidad de factores y un asunto esencialmente personal.
Se han descrito distintas motivaciones: comprender, ver, prestigio
de saber, deseo de contacto y prestigio social derivados del
deseo exhibicionista de ver y de hacerse ver, aliviar al que
sufre, necesidad de ser útil, atractivo por la responsabilidad,
capacidad de curación y razones monetarias derivadas de la pulsión
sádico-anal (directa o por Formación Reactiva).
Missenard
-citado por Jeammet, (Jeammet, 1984)- establece tres núcleos
de motivaciones: Interés humanitario: deseo de cuidar, de curar,
de entregarse, gusto por el contacto humano; Interés científico:
por la biología y las ciencias experimentales, humanas, deseo
de experimentar (TRANSGRESIÓN) asociado al gusto por saber,
a la curiosidad por el cuerpo, a las ganas de ver, escoptofilia,
voyeurismo, epistemolofilia; Estatus socioeconómico y personal:
búsqueda de prestigio, necesidad de seguridad personal, que
es menor al inicio de la carrera.
El
cambio progresivo a lo largo de los estudios implica una sustitución
parcial de las motivaciones humanitarias por motivaciones más
comunes y realistas (proceso de DESIDEALIZACIÓN), fenómeno claramente
evidenciado en los grupos que nosotros realizamos.
ALGUNAS
MOTIVACIONES DE LA VOCACIÓN MÉDICA. MOTIVACIONES INCONSCIENTES
COMUNES. MOTIVACIONES PROPIAS.
Jeammet(
Jeammet, 1984), entre otros, se ha interesado en el estudio
de las motivaciones de la vocación médica. Motivaciones que
a lo largo de la experiencia del grupo de Capacitación van ha
ser puestas en cuestión en ese necesario proceso de desidealización.
1.
EL DESEO DE VER Y DE SABER. Corresponde al interés científico
de Missenard, e implicaría búsqueda o incógnita acerca de los
orígenes de las relaciones existentes entre los padres (fantasma
de la escena primitiva). Búsqueda que trata de encontrar respuesta
a los enigmas acerca de la vida y de la muerte (sexo y muerte).
El médico "puede ver" lo escondido: los cuerpos, los sexos,
los interiores. Puede tocar. Puede bordear la muerte. Observamos
en los grupos claras inhibiciones delos alumnos y del grupo
en la exploración de los pacientes, acompañados de fantasías
de intrusión, penetración. Fantasías que son en ocasiones proyectadas
y, en otras, generadoras de conductas defensivas del tipo Formaciones
Reactivas (Pudor excesivo, respeto desmedido) que tienen poco
que ver con la situación o la actitud del paciente.
2.
DESEO DE REPARAR-CURAR. De reparar las consecuencias de nuestra
agresividad (vinculada a fantasmas relacionados con experiencias
de frustración y de agresividad) relacionada con la posición
Esquizo-Paranoide de M. Klein (para el niño no existirían más
que dos realidades, la buena que guarda en su interior y la
mala que proyecta hacia fuera). El descubrimiento del objeto
(que alternativamente es bueno o malo) implica el temor de haberlo
dañado (Posición Depresiva) por los propios fantasmas agresivos,
y por tanto el temor A PERDERLO-TEMOR DE PÉRDIDA DEL OBJETO
AMADO. Esto genera CULPA y capacidad para reparar al objeto
fuente, además de la adquisición del sentimiento de confianza
y de seguridad. La vocación puede reparar la herida narcisista
que nos inflige el descubrimiento de nuestras limitaciones e
imperfecciones (CASTRACIÓN). Así mismo, las PULSIONES SÁDICAS
(punciones, intervenciones quirúrgicas, tratamientos penosos)
son autorizadas y aceptables por el deseo de curar-reparar.
3.
DESEO DE PODER. Corresponde al tercero de Missenard. Portador
del deseo infantil de autoridad, esto es dominio sobre la madre
rivalizando con el padre. Se expresa en la práctica médica por
el deseo de ver, de tocar, de penetrar, de agredir el cuerpo
del otro, de poder respecto de la enfermedad y de la muerte,
que puede ser vivido como limitación o castigo (retaliación-castración)
cuando la pérdida no ha podido ser asumida gracias a la resignación.
4. MOTIVACIONES PROPIAS. Determinadas por el deseo de los propios
padres a ejercer la profesión; el deseo de identificación a
un médico dentro de la familia, o a un médico que hubiese curado
a alguno de la familia. Esto conlleva una IDENTIFICACIÓN IMAGINARIA:
el médico que cura a la madre, que devuelve el poder al padre,
el que cura a un hermano fantasmáticamente agredido. Estos fantasmas
son vehiculizados por los JUEGOS INFANTILES (juego del doctor)
e implican: A.- UN PLACER SEXUAL ATREVIDO (acceder a las partes
íntimas del cuerpo-TRANSGRESIÓN AUTORIZADA; al identificarse
como el médico es como si tuvieran derecho a "hacerlo todo";
B.- PLACER SÁDICO Y DE DOMINIO: hacer exámenes y tratamientos
dolorosos, identificándose con el agresor.
No
es infrecuente que en el estudiante, y en el grupo, se ponga
a prueba la tolerancia a la frustración, suscitada por el fracaso
del deseo de reparación. Cuando el paciente no colabora en la
exploración en función de las expectativas del estudiante, o
se queja insistentemente con causa justificada, provoca sentimientos
de rechazo, que activan en el estudiante ansiedades persecutorias
(descalificación, inhibición de la agresividad hacia el explorador,
identificación con el mismo, etc.). Los sentimientos de fracaso
personal no son siempre reconocidos (Proyección sobre el paciente-Identificación
Proyectiva y sobre el Grupo de Sapacitación ( G.S.) de los fenómenos
acontecidos en la entrevista estudiante-paciente (E-P).).
Consideramos que los comportamientos, determinados por nuestras
motivaciones tanto conscientes como inconconscientes pueden
ser conocidos y, por tanto, relativizarlos y aprender a tenerlo
en cuenta en nuestras relaciones con los pacientes.
Reiteramos, como ya ha sido subrayado por otros autores (Balint
M, 1968, Bleger J, 1975, Baranger W, 1969, Luchina IJ, 1982,
Schneider PB, 1979, Tizón JL, 1988, etc.) el hecho de que la
relación del médico con el paciente forma intrínseca y esencialmente
gran parte de la enfermedad. El cómo este proceso intersubjetivo,
que nosotros tratamos de descifrar-decodificar en nuestros grupos,
se desenvuelve y condiciona situaciones sociales y biológicas
en una compleja interrelación dinámica, es esencia de la enfermedad
y del proceso terapéutico.
La
"enfermedad", que transita de ida vehiculizando "fenómenos transferenciales
diversos" (Luchina, 1982) (aunque los síntomas aparezcan estrictamente
aislados y con expresión manifiesta de organicidad como el dolor)
interacciona con la figura médica y sus instrumentos, provocando
diferentes fenómenos contratransferenciales que ya han sido
previamente mencionados, permitiendo objetivar lo que Balint
llama "medicina médico" en acción.
No en vano este autor insiste, algo que Freud ya había señalado
en su texto " Sobre la introducción al narcisismo" (Freud S,
1914), que en toda enfermedad hay una amenaza al narcisismo.
Éste se nutre de una desesperada dependencia de su ambiente,
y si puede preservarse es sólo a condición de que el ambiente
consienta soportar el ocuparse de él. Lo que cuenta en este
estado de regresión es que el otro, el que satisface, no existe
sino sólo en tanto satisface las necesidades. Esta fase es la
llamada "FALTA BÁSICA" o "defecto fundamental" que, para Balint,
es previo al período edípico.
Hablar de intersubjetividad, sólo puede hacerse en términos
de comprensión de la articulación de los mundos simbólicos (qué
representa este paciente para el explorador y viceversa) e imaginarios
(qué trama teje en su mente con sus símbolos particulares y
con su realidad particular) de ambos personajes. Como señalan
Baranger W. (Baranger W, 1969), y también Luchina (Luchina,
1982): "el campo dinámico de la relación médico paciente está
preñado de los deseos "ad hoc" de ambos protagonistas". Esta
consideración o "análisis situacional" implica un proceder diferente
en el médico que se involucra mucho más, y por tanto la "COLUSIÓN
EN EL ANONIMATO", de la que habla Balint, con despersonalización
del acto médico que puede no ser deseada por el propio artífice
del mismo.
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