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Resumen
La
Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial
de la Salud (OMS) en Copenhague estableció un grupo de
trabajo sobre evaluación en Salud Mental formado por
expertos en Psiquiatría, los cuales, junto con los centros
colaboradores de la OMS, prestan asistencia a una red Europea
de Salud Mental constituido por 47 representantes nacionales
para la Salud Mental nombrados por los diferentes ministerios.
El
grupo de trabajo ha respondido a demandas de evaluación
mediante visitas a los países y la elaboración
de informes y de recomendaciones. Sin embargo, antes de adquirir
cualquier compromiso, tuvo que clarificar cuáles eran
las instancias que pedían una evaluación y cual
sería el alcance y los límites de la intervención
que podía ofrecerse. En realidad, una evaluación
podía ser solicitada por organizaciones supranacionales
(tales como las Naciones Unidas o la propia OMS), o por algunas
instancias privadas (tales como la Asociación
Mundial de Psiquiatría, y organizaciones no gubernamentales),
pero hasta ahora, las consultas han sido requeridas (directa
o indirectamente) por los Estados miembros, que desean cambiar
su política en Salud Mental y confían en la OMS
porque tiene el conocimiento y la objetividad requeridos. Obviamente,
el tipo de evaluación que ha de llevarse a cabo depende
del origen y de la razón de la demanda.
Sin
embargo, el alcance y la metodología de las intervenciones
dependen en gran parte de la definición precisa de la
demanda. Así las evaluaciones pueden llevarse a cabo
mediante visitas de evaluación y procedimientos de acreditación;
pueden centrarse en una población diana determinada o
en una toda una organización de salud ; pueden utilizar
instrumentos de evaluación de necesidades existentes
desde hace tiempo o de reciente creación, manuales operativos
e indicadores de estigma, cuestiones de discriminación
y de equidad, etc.
Se
han descrito demasiados criterios, demasiadas normas, estándares
e indicadores en el campo de la Salud Mental. La tendencia actual
consiste en seleccionar unos pocos " indicadores "
factibles, que son variables medibles y bien definidas en relación
con los resultados de las actividades médicas. En la
reunión de los centros europeos colaboradores de la OMS
en Lille en 2001, se presentó un amplio estudio que está
siendo llevado a cabo por un equipo de investigadores de Londres
con la finalidad de obtener indicadores simples y fiables. Además,
un sub-grupo de nuestro grupo de trabajo de la OMS está
trabajando sobre la selección de cinco indicadores generales
de salud mental a añadir a la base de datos HFA-21 de
la OMS. Es de esperar que estos esfuerzos nos conduzcan a disponer
de instrumentos simples y ampliamente aceptados que podamos
utilizar en el futuro.
Hasta
ahora, el grupo de trabajo ha hecho evaluaciones en Polonia,
Kyrgyzstan, Rumania, Lituania y Eslovenia y visitas cortas a
Rusia y Georgia (así como en Malta y ndorra) con la finalidad
de reestablecer los contactos e introducir programas de Salud
Mental en el contexto de las políticas re-emergentes,
explorar la situación actual en Salud Mental y fomentar
el interés por encontrar fondos para los diferentes proyectos.
Los limites de tiempo y de presupuesto son proporcionales a
la tarea, y la estrategia varía desde la simple consulta
de datos aportados por el cliente hasta costosos estudios epidemiológicos
en profundidad. En Rumania, por ejemplo, se hizo una evaluación
bastante completa que permitió la obtención de
datos sobre todos los campos relativos a la salud mental. En
otras evaluaciones, uno o varios miembros (en el caso de Rusia
todo el grupo de trabajo) visitaron los países, en misiones
de " hallazgo de hechos " explorando algunas áreas
específicas. Se reunieron con políticos, profesionales
de la Salud Mental y representantes de organizaciones activas
en el área. Además visitaron servicios de Salud
Mental, principalmente hospitales e instituciones educativas
y de investigación. Por supuesto, el origen de los fondos
es una cuestión crítica en términos de
imparcialidad y de eficacia de la tarea. Los resultados de estas
evaluaciones se publicarán en otro lugar en un artículo
separado y con más detalle. Un resultado positivo de
todas estas actividades ha sido el poner las cuestiones de salud
mental en el corazón de la política. Por lo general
se ha logrado un aumento del interés y de la sensibilidad
hacia las cuestiones de Salud Mental lo que ha llevado algunos
países a solicitar evaluaciones más profundas.
Otros países, como los siete que componen el "Pacto
de estabilidad" del Sureste Europeo (los países
llamados balcánicos) han solicitado una evaluación
y miembros del grupo de trabajo han trabajado ya con representantes
de todos los países para elaborar un cuestionario común
de evaluación.
Las
visitas que aquí se han mencionado mostraron la existencia
de importantes desigualdades entre estos países y otros
más desarrollados, en cuanto a determinantes de salud
socioeconómicos, estilos de vida, recursos en Salud Mental
y acceso a los servicios.
Los
límites de tiempo y de presupuesto condicionaron en gran
medida la tarea solicitada pero en muchos casos pudo hacerse
una estimación global de los modelos de asistencia, del
sistema de cuidados, de sus límites, de las necesidades
de la población y de la provisión de cuidados
actual. En algunos casos se hicieron algunas recomendaciones
para un plan estratégico de cara a un sistema local de
servicios de Salud Mental. En general, se ha observado tras
las visitas un aumento del interés y una sensibilidad
hacia las cuestiones de salud mental por parte de los políticos
de los diferentes países. Algunos han solicitado una
evaluación en profundidad de la Salud mental, que podría
llevar a introducir modificaciones en los servicios a nivel
local y eventualmente establecer un ciclo de control y de revisión.
Sin
embargo, la mayoría de los políticos y de los
administradores se muestran reticentes en cuanto a cuestiones
de Salud Mental porque argumentan que no existe una relación
clara entre diagnóstico y necesidades y que existen dificultades
en la evaluación de los resultados. Para mejorar la situación
necesitaríamos proporcionar información simple
y relevante a la población general, a los políticos,
a los grupos de riesgo, a los pacientes y a sus familias, a
los profesionales de la asistencia primaria, a los educadores,
a los profesionales de la salud mental y a los administradores.
Pero por supuesto, estas son intervenciones costosas y a largo
plazo.
En
parte debido a las actividades de este grupo de trabajo, la
cooperación de la OMS con la UE está en una fase
de desarrollo bilateral en temas psiquiátricos. Por ambos
lados se han enfatizado el deseo de actividades sinérgicas,
la coordinación del trabajo y el intercambio de experiencias
así como la asistencia técnica mutua. Como esfuerzos
bilaterales conjunto se han realizado un congreso conjunto,
una sesión de brain storming sobre la promoción
de la Salud Mental y una conferencia europea ese tema. Por otro
lado, la Oficina Regional ha estrechado los vínculos
con los cuarteles generales de la OMS, con otras redes de la
Oficina Regional, con grupos de defensa de los enfermos, con
la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH) y con
la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA).
Summary
The World Health Organization (WHO) Regional Office for Europe
in Copenhagen established a task force on mental health assessment
formed by psychiatry experts whom, together with the WHO collaborating
centers, assist a European network on mental health of 47 ministerial-nominated
national counterparts for mental health. This article discuss
assessments that have been made in seven east European and south
east European states during the three years of existence of
the task force. Most of the evaluation instruments currently
used require costly and lengthy field studies, which are rarely
possible in the context of this kind of assessment. A great
effort should be made in the future to agree on simple and reliable
procedures for assessing these parameters and monitoring evolution.
On the whole, the described assessments increased interest and
sensitivity for mental health issues thus putting mental health
issues in the focus of policy in most of the countries concerned.
Key words: National mental health assessment, mental
health audit, psychiatric services, East Europe, South East
Europe.
This
paper is a summary of the experience obtained over the last
three years by the European WHO Task Force on Mental Health
Assessment, its aims, its methodology and the effect that the
various projects already begun have had, both in the respective
countries and in the task force itself.
1.
The Task Force for Mental Health Assessment
1.1.The
creation
The
Mental Health program at the WHO European Regional Office identified
in 1998 the need to give its advice about the implementation
of new policies in mental health, frequently asked by different
nations (WHO. 1999) mainly by the eastern European countries,
which are at present in need of urgent modification of their
mental health services. A task force for mental health assessments
was created including the members authoring this paper. It was
decided that the task force, in order to accomplish its goals,
should liaise with WHO headquarters, other networks of the Regional
Office, WHO advocacy groups, other organizations in the European
Union, the World Federation of Mental Health (WFMH) and the
World Psychiatric Association (WPA).
The
task force meets formally twice a year, always being hosted
by one of the members. In this way, each member and his government
has the opportunity to utilize the presence of this international
expert group for his own country through press conferences,
ministerial meetings, consultations, etc.
1.2.
The Model for Mental Health
WHO
subscribes to a precise model of mental health promotion and
mental health care:
- mental
health care should be provided in a participatory approach,
involving clients and their families into decision-making;
- the
size of large mental hospitals should be reduced and inpatient
treatment minimalized;
- whenever
possible, inpatient treatment should be provided in general
hospitals;
-
in- and outpatient care should be provided as close as possible
to the population served, offered in community-based mental
health facilities;
-
outpatient facilities and day care should be widely available
and involve primary health care;
-
non-medical extramural care by social workers, nurses, etc.
should be developed;
-
the principle of multidisciplinary teamwork should be followed
in mental health care;
-
mental health concerns all parts of society and all parts
of society are responsible for it.
1.3.The
Goals of the Task Force for Mental Health Assessment
In
line with this WHO policy, the task force was assigned the following
goals:
- collect
evidence-based knowledge on the topics;
-
produce a position paper on the state-of-the-art in Europe;
-
co-ordinate research to be carried out;
-
develop evidence-based strategies; implement these strategies
in one or two places as "good examples";
- prepare
and hold a meeting on the topic in the year 2002;
-
develop an action plan on the topic to be presented and adopted
at this meeting;
-
integrate the work done by the task force into the preparation
of the WHO ministerial conference on mental health proposed
to take place in 2003-4.
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