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Resumen
Abstract
Introducción
La
tendencia actual en las Unidades de hospitalización es
hacia una atención clínica basada en el modelo
médico y biológico de la psiquiatría. Los
cuidados esenciales desde estos modelos están relegando
a un segundo plano y a veces a un plano inexistente los diferentes
modelos de abordaje psicológico del padecer psíquico.
Así nos encontramos con un lenguaje muchas veces más
procedente de la economía ( eficacia, eficiencia, gasto,
rendimiento) que del que en tempos pasados utilizábamos
procedentes del psicoanálisis o de la psicología
cognitivo-conductual. Parece que los términos derivados
de la ciencia económica han invadido todos los campos
del saber con la que consideramos consiguiente deshumanización
de la medicina y en nuestro caso de la atención al enfermo
mental.
No
es el propósito de este breve trabajo el dar respuesta
a los numerosos problemas que nos plantean en el trabajo diario
con enfermos hospitalizados sino pararnos a pensar si estamos
haciendo las cosas lo suficientemente bien, si realmente y pensando
en los términos que exige la economía y las técnicas
de mercado resultan útiles los abordajes psicoterapéuticos
en el caso de hospitalizaciones breves, para ello hemos aplicado
una encuesta a los pacientes al alta de la Unidad para evaluar
parámetros clínicos relevantes.
Creemos
de un lado que las Unidades de hospitalización breves
han supuesto un avance innegable en la atención y asistencia
psiquiátrica modificando el modelo hospitalocéntrico
hacia una mayor integración del enfermo mental en la
comunidad, sin embargo, los avances en la asistencia psiquiátrica
conseguidos durante muchos años se van quedando relegados
por criterios economicistas que no buscan la excelencia en los
cuidados o la calidad total sino la calidad suficiente.
Los
problemas de las Unidades de agudos, en cuanto a las intervenciones
psicoterapéuticas grupales estriban, de un lado de los
derivados de un tiempo de estancia, cada vez más breve
y al alto grado de rotación de pacientes y diversidad
de patologías que hacen difícil estructurar intervenciones
coherentes. Existe asimismo una mayor afectación de las
funciones del yo que interfiere en el análisis adecuado
de la realidad amen de un menor control de los impulsos y las
emociones.
Tenemos
que tener en cuenta que los objetivos de las intervenciones
grupales en Unidades de hospitalización de enfermos psiquiátricos
agudos deben de presentar unos objetivos claros, limitados y
preparar al paciente para el seguimiento posterior en la atención
ambulatoria. De hecho el 35 % de los pacientes tras su alta
hospitalaria tuvieron alguna indicación de psicoterapia
ambulatoria ( grupal o individual). El trabajo debe de ser muy
directivo y con un alto grado de participación del terapeuta.
La experiencia de la hospitalización del paciente consideramos
que debe ser una experiencia enriquecedora para el paciente,
creativa, de refuerzo de sus capacidades yoicas más sanas.
El paciente debe de tener un papel lo más activo posible
y eso consideramos que implica la realización y compromiso
en tareas psicoterapéuticas que aunque livianas sirvan
de ayuda al paciente para poder a pensar por sí mismos
y manejar algunas áreas importantes de su vida. plantearse
interrogantes
La
psicoterapia debe tener unos objetivos precisos para no confundir
a un paciente ya muchas veces confuso en una situación
de descompensación Y creemos que tenemos la obligación
de ofrecer al paciente aquellas posibilidades de experimentar
diferentes conceptos de psicoterapia no como algo uniforme sino
variable con diferentes técnicas objetivos, fundamentos
etc.
Pensamos que la integración de recursos y la utilización
de diferentes modelos es enriquecedora para el paciente y ello
puede servir para que el paciente realice con posterioridad
una terapia de grupo psicoeducativa, un grupo rehabilitador
dirección hacia asociaciones de autoayuda, terapias cognitivo-
conductuales etc.
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