Vol. 1, núm. 2 - Julio 2002     Revista Internacional On-line / An International On-line Journal  

El grupo: espacio mental de elaboración de los procesos de integración y diferenciación de los aspectos biopsicosociales.

Dr. J. M. Sunyer.
Grupoanalista.
Miembro de la Fundación OMIE
Profesor de la Facultad de Psicología de la URL.

Correspondencia:
Miquel Sunyer
E-mail: sunygrup@copc.es
C/ L´Avernir 5, pral, 2ª
08006 Barcelona. España.



 
 

Resumen

El trabajo se inicia con la consideración de los mecanismos de proyección e introyección que desde la más tierna infancia la criatura humana pone en marcha como medida de adaptación al mundo en el que se encuentra y defensa ante la percepción de peligro de estos mismos elementos introyectados. Ahora bien, estos mecanismos se complementan con los que el grupo activa, en concreto el de la transposición, por la que los aspectos sociales se introducen en el grupo y, a partir de él, son introyectados en el sujeto.

Una vez los mecanismos han sido descritos, se introduce la idea de diferenciación y escisión como los dos mecanismos vinculados con lo proyectivo, el primero como elemento socializante, el segundo como mecanismo paralizante y defensivo. Desde esta perspectiva llegamos a la consideración de las relaciones que el yo establece con los objetos y que, mientras que en unas situaciones permite una diferenciación (y por lo tanto comparación) entre objetos similares, en otras, el sujeto queda atrapado por la relación de objeto.

Consideramos el espacio potencial que existe entre el sujeto y el objeto -Winnicott- que posibilita el juego, la cultura. El grupo, en donde se ejemplifican los aspectos biopsicosociales del individuo, se postula como la recreación del espacio potencial que posibilita el juego y da pie a la posibilidad de diferenciar, de donde surge la integración, el reaprendizaje y la maduración.

Palabras clave: Proyección. Introyección. Transposición. Diferenciación. Grupo.

Summary

The paper begins with a review of mechanisms of projection and introjection, which appear in the human being during early childhood as a means of adaptation to the world in which (s)he lives, and as a defense against perception of the danger of these introjected elements. However, these mechanisms are complemented by mechanisms activated by the group, particularly the mechanism of transposition, whereby social aspects are introduced in the first place in the group, and after in the subject.

After describing the mechanisms, the idea of differentiation and splitting as two mechanisms linked with projection is introduced, in the first place as a socializing element, and in the second place as a paralyzing and defensive mechanism. From this viewpoint we make a study of relations established by the Ego with the objects. Whereas in some situations this permits a differentiation (and in consequence a comparison) between similar objects, in other situations the subject is trapped by the object relation.

We consider as culture the potential space between the subject and the object (Winnicott) that makes play possible. The group, in which bio-psychosocial aspects of the individual are present, is proposed as the recreation of the potential space that makes play possible and gives rise to the possibility of differentiating from where integration, re-learning and maturity arise.

Key words: Projection. Introjection. Transposition. Differentiation. Group.


Introducción

Una de las cuestiones que aparecen sobre la mesa cuando nos interrogamos sobre cuál es la función del grupo que contribuye a la mejoría es el papel que tiene el juego en el arte de la psicoterapia. A mediados de los setenta se organizaron en el Servicio de Psiquiatría del Hospital de Basurto (Bilbao) unos espacios lúdicos dirigidos a la población infantil con problemas psiquiátricos. En ellos se utilizaba el dibujo, el modelado de barro y una gran variedad de juegos como forma de posibilitar la mejoría en la patología que presentaban aquellos niños. Se trabaja bien en individual como en grupo, y la experiencia fue lo suficientemente gratificante como para trasladar al Hospital de día que posteriormente se creó parte de esta actividad.

Otra situación era la de los espacios formativos con Pacho O'Donnell que se organizaron por aquel entonces también en Bilbao. En ellos los juegos psicodramáticos aportaban una nueva dimensión a la concepción del juego y del jugar. Y de la psicoterapia grupal, que por aquellos momentos empezaba a tomar forma y que posteriormente acabó en la actual formación en Psicoterapia de Grupo (Guimón, 2001: 230-240) . En efecto, lo que aprendí ( y aprendimos muchos de nosotros) de Pacho O'Donnell era que el espacio psicoterapéutico grupal debía poder repensarse desde una perspectiva en la que lo imaginativo, lo creativo y lúdico entrasen a formar parte de la ecuación. Muchas de sus opiniones las podemos leer en su texto de 1974. Dice en su libro "la psicoterapia de grupo supone, para el terapeuta, la necesidad de desestructurar mucho de lo aprendido y la reestructuración de un aparato conceptual que ni siquiera está suficiente o adecuadamente definido" (1974: 15) .

Han pasado 27 años. Quizás sea momento de reivindicar la creatividad y el placer de saborear las experiencias grupales con fines terapéuticos. Sin embargo ¿cómo establecer el itinerario desde lo individual a lo social? Y ¿cómo una vez establecido, podemos entender lo que sucede en el terreno de las relaciones grupales? Con este deseo, voy a tratar de establecer un itinerario, breve, sin profundizar en los diversos vericuetos que aparecen por doquier y que pueden desviar nuestra atención.

Para empezar traigo el principio de la Introducción que Freud hace a su trabajo de 1921 "Psicología de las masas y análisis del yo". Lo hago porque es un texto, todo el artículo, que me gusta mucho. Comienza diciendo:

La oposición entre psicología individual y psicología social o colectiva, que a primera vista puede parecernos muy profunda, pierde gran parte de su significación en cuanto la sometemos a un detenido examen. La psicología individual se concreta, ciertamente, al hombre aislado e investiga los caminos por los que el mismo intenta alcanzar la satisfacción de sus instintos, pero sólo muy pocas veces y bajo determinadas condiciones excepcionales le es dado prescindir de las relaciones del individuo con sus semejantes. En la vida anímica individual aparece integrado siempre, efectivamente, "el otro", como modelo, objeto, auxiliar o adversario, y de este modo, la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social, en su sentido amplio, pero plenamente justificado. (1974:2563)

Desde la frase de Freud parece que podemos pensar en que no existe una línea divisoria entre una psicología y la otra; aunque en ocasiones es difícil decirlo ya que permanentemente estamos sometidos a una presión continua que parece empeñada en demostrar la existencia de tal línea. La realidad indica que cuando uno se encuentra en el contexto de un grupo pequeño esta diferencia se borra, ya que los procesos individuales se encuentran tan involucrados en los grupales que resulta difícil el delimitar hasta dónde lo que uno cuenta es algo que se circunscribe sólo a sus procesos mentales en tanto individuo y hasta dónde deriva de la dinámica establecida entre los miembros del grupo. Pero lo mismo sucede en contextos grandes. Ahí, la articulación individuo, grupo pequeño y grupo grande queda tan articulada e imbricada, que resulta difícil saber dónde ubicar esta línea separadora que algunos ven con tanta claridad. Como ejemplo, la archisabida discusión entre qué es lo que se puede traer o no en el grupo grande.

Siguiendo con el tema me topé con un trabajo muy interesante y que no había tenido ocasión de leer, a pesar de tenerlo en mi biblioteca desde hace tiempo. Se trata de un trabajo de M. Klein de 1959. Me causó gran sorpresa porque en él aparece una alusión a lo grupal. Dice así:

Para examinar la conducta humana en su contexto social desde el punto de vista psicoanalítico, es necesario investigar la forma en que el individuo evoluciona desde la infancia hasta la madurez. El grupo -sea grande o pequeño- consiste en individuos mutuamente relacionados; por consiguiente, la comprensión de la personalidad es básica para la comprensión de la vida social (1988: 251)

La verdad es que me quedé sorprendido ya que no conocía esta cita. Según entiendo, la comprensión de la personalidad es básica para la comprensión de la vida social. Entiendo lo que dice, pero me parece que también lo podríamos enunciar a la inversa: la comprensión de la vida social es básica para la de la personalidad. Es decir, que la personalidad que "afecta" a la vida de los miembros en la comunidad también viene afectada por ésta misma. En este sentido lo genético y lo social ocuparían dos polos opuestos de un continuo en el que el grupo ocupa un puesto intermedio entre lo individual y lo social. Por un lado, recibe los elementos transferidos desde el sujeto y por otro, los elementos transferidos por lo social y que Pat de Maré denomina, creo, transposición. Pero no corramos. Volvamos a M. Klein.

Este trabajo me parece muy sugerente. Alude a la aparición de las ansiedades persecutorias en el bebé así como de la estrecha relación que mantiene con la madre, fuente de la variedad de sentimientos tanto de amor como de frustración y molestia. "En las primeras etapas - dice - el amor y la comprensión se expresan a través del manejo del niño por la madre y llevan a una cierta unicidad inconsciente, basada en el hecho de que el inconsciente de la madre y el del niño están en estrecha interrelación" (1988: 252). O sea, que desde esta óptica se nos recuerda que entre la madre y el bebé y viceversa se establece una relación de suficiente entidad como para imaginarla como un todo. Esa entidad madre-hijo me hace pensar que es esta unidad psíquica la que posibilita el que el ser humano se incardine con el mundo social y viceversa. Es decir, aparece el puente que establece la vinculación del bebé con el entorno social inmediato, la familia. Seguramente, en la medida que esta madre y la familia mantengan también una unidad con el entorno social se le facilita la incardinación con la sociedad.



 
 
             
   
 
   

ASMR Revista Internacional On-line - Dep. Leg. BI-2824-01 - ISSN (en trámite)
CORE Academic, Instituto de Psicoterapia, Manuel Allende 19, 48010 Bilbao (España)
Copyright © 2002