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Resumen
El
autor define la Psiquiatría dinámica de acuerdo
con los siguientes parámetros: Se ocupa no sólo
de las partes enfermas de la personalidad sino también
de las sanas, haciéndolas útiles para el tratamiento.
Entiende al Ser Humano como un ente biológico, psicológico
y social. Las estructuras yoicas se desarrollan en grupo. Estas
estructuras se determinan por sus partes constructivas y destructivas.
La Psiquiatría dinámica suaviza la terminología
nosológica de la Psiquiatría clásica, la
cual en algunas ocasiones fue excesivamente estigmatizante.
La Psiquiatría dinámica pone en relación
el proceso patológico con el acontecer social, sin que
ello excluya lo somático. Las fuentes principales de
la Psiquiatría dinámica son el Psicoanálisis,
la Psiquiatría clásica y la Dinámica de
grupos. El denominador común de la Psiquiatría
dinámica, de la Psiquiatría social y de la Antipsiquiatría
es su base humanística. La enseñanza de la Psiquiatría
dinámica así como la profilaxis de las enfermedades
psaíquicas es posible sobre todo a través de los
grupos de autoexperiencia y de los grupos Balint.
Abstract
The
author defines dynamic psychiatry in accordance with the following
parameters:
Dynamic psychiatry not only refers to the ill parts of the personality,
but also to the sane parts, making them apt for treatment. The
Human Being is considered a biological, psychological and social
being. Ego structures develop as a group. These ego structures
are determined according to their constructive and destructive
parts. Dynamic psychiatry tones down the nosological terminology
of classical psychiatry, which on occasions has been excessively
stigmatizing. Dynamic psychiatry relates pathological process
with social occurrence, but without excluding the somatic factor.
The main sources of dynamic psychiatry are psychoanalysis, classical
psychiatry and group dynamics. The common denominator of dynamic
psychiatry, social psychiatry and antipsychiatry is its humanistic
basis. Teaching of dynamic psychiatry as well as prophylaxis
of mental disorders is possible, above all though self-experience
groups and Balint groups.
PSIQUIATRÍA
ACADÉMICA Y PSICOANÁLISIS
En
la primera mitad y mediados del Siglo XIX se distinguía,
por un lado, la llamada Psiquiatría Académica
inaugurada por Griessinger (1817 - 1869) como primer profesor
específicamente de Neuropsiquiatría en Berlín
y que decía que toda enfermedad psíquica lo es
del cerebro y, por otro, la Escuela o Psiquiatría clínica
representada por Kräpelin, Kahlbaum, etc. Pero nosotros
hablaremos de Psiquiatría académica, clásica
o clínica indistintamente, pues, salvo el hecho mas específico
de la enseñanza universitaria la línea que han
seguido estas vertientes es bastante similar.
Por
otra parte el diagnosticar en categorías finales nació
con los progresos del siglo diecinueve, en el tiempo de los
descubrimientos de Rudolf, Virchow y Robert Koch. Esta forma
de diagnóstico hacía que la psiquiatría
institucional de gran pesimismo terapéutico fuera catalogada
de estática. El enorme rendimiento de Freud en la investigación
del inconsciente y su repercusión en el Hombre y en la
Sociedad, así como los métodos de tratamiento
derivados de esto, dieron a la psiquiatría una dimensión
completamente nueva al introducir en ella la forma de pensar
dinámica. Simultáneamente la Medicina General
recibió también, aparte del importante hallazgo
de gérmenes patógenos y las transformaciones de
células, otras dimensiones mediante resultados de investigaciones
bioquímicas, hormonales, cibernéticas y fisiológicas
que trajeron consigo un conocimiento multidimensional sobre
las enfermedades. Esto posibilitó también, el
reconocimiento de la importancia de los procesos homeostáticos.
Von Bertalanffy que incluyó el concepto de homeostasis
en su Teoría General de Sistemas, estuvo toda su vida
muy unido al psicoanálisis y a la psiquiatría.
Erik Erikson decía que "una Psiquiatría dinámica
se tendrá que enfrentar con la íntegra naturaleza
del Hombre en sus tres vertientes: corporal, psíquica
y social".
Así
pues las aportaciones de Freud y sus continuadores se diferencian
claramente a principios de siglo del pensamiento de la Psiquiatría
clásica o académica pero tras un marcado divorcio
inicial, sobre todo en Europa, que duró largos años,
a lo largo del tiempo y sobre todo últimamente ha habido
una progresiva convergencia y en cierto modo se han ido integrando
métodos o conceptos aparentemente muy diferentes.
El
primer contacto que tuvieron el Psicoanálisis y la Universidad
fue a través de S. Freud y de E. Bleuler respectivamente;
este contacto en parte tuvo sus dificultades pues pronto E.
Bleuler dimitió de la Asociación Psicoanalítica
Internacional por no estar de acuerdo con la estructura autoritaria
que Freud imprimió en la misma.
Entre
otros desacuerdos es sabido que Freud pretendió que E.
Bleuler enseñase en la Universidad todos sus nuevos hallazgos
pero... en exclusividad o poco menos, a lo que se negó
el catedrático suizo quien con mucha razón en
octubre de 1910 le escribió y le vino a decir poco más
o menos que la Universidad era algo "universal" y
que ninguna teoría podía tener el monopolio de
la enseñanza por muy interesante que fuese. Parece ser
que esta respuesta no le gustó a Freud y a pesar de que
Bleuler en adelante explicó los puntos de vista freudianos
entre otros, desde entonces la Universidad y el Psicoanálisis
fueron por caminos distintos: el último se siguió
enseñando en institutos privados como bien sabemos, alejados
del ámbito universitario; y la Universidad a su vez,
salvo excepciones, no enseñaba lo dinámico o si
lo hacía era tan devaluadoramente que hubiera sido mejor
no hacerlo.
Ciertamente me estoy refiriendo a las Facultades de Medicina
pero sospecho que no ha sido muy diferente en las facultades
de Psicología.
La
consecuencia de lo anteriormente dicho fue que los profesores
universitarios de la materia y los psiquiatras en general no
tenían una cultura dinámica dentro del quehacer
psiquiátrico salvo en Estados Unidos en donde las cosas
ocurrieron en forma algo diferente que en Europa (Fine R, 1982)
probablemente porque su espíritu más democrático
hizo que los psicoanalistas no se sometieran tanto a las directrices
de la Asociación Psicoanalítica Internacional
autoritaria ya desde Freud como dijimos antes y porque además
tenían la experiencia de que el psicoanálisis
resultó muy útil en el contexto de guerra.
PSIQUIATRÍA
CLÍNICA Y DINÁMICA
La
integración del Psicoanálisis o lo Dinámico
en la Psiquiatría se ha hecho a lo largo del tiempo en
formas diversas y en ámbitos diversos. Podríamos
decir que la resultante sería eso que se llama "Psiquiatría
dinámica".
El
psicoanálisis ha aportado puntos de vista valiosos a
la Psiquiatría en varios aspectos, a saber:
1.
En los conocimientos etiopatogénicos
2. En las patobiografías
3. En los diagnósticos
4. En los ambientes hospitalarios
5. En las caracteropatías
6. En la psicosomática
7. En los tratamientos
8. En la enseñanza
El
psicoanálisis no fue algo estático ni siquiera
quedándonos en la obra de Freud pues él modificaba
continuamente sus convicciones y asertos según creía
que la realidad clínica le iba mostrando cosas distintas.
Mucho mas evolucionó si vemos las obras de discípulos
de Freud a veces fieles a las bases impuestas por el Maestro
y a veces claramente disidentes Es así que a veces aportaciones
concretas de unos u otros fueron asumidas e incluso incrementadas
en su desarrollo por los psiquiatras de uno u otro sitio. Esto
es lo que ocurrió con las aportaciones de A. Adler, discípulo
disidente de Freud y que aportó a la psiquiatría
entre otras cosas la importancia de los factores sociales en
el desarrollo y tratamiento de las enfermedades mentales y a
quien se le puede llamar el padre de la Psiquiatría Social.
Pues bien, psiquiatras como H.S. Sullivan, sin formación
psicoanalítica pero con buena información, jefe
del Servicio de psiquiatría del Sheppard: Pratt, Hospital
en Baltimore, Maryland (1925), desarrolló al máximo
las enseñanzas de Adler en forma de lo que él
llamó "teoría interpersonal de la psiquiatría".
Otras
veces las enseñanzas de la teoría psicoanalítica
en una universidad tuvieron lugar por el contacto que un profesor
determinado había tenido con Freud o con sus continuadores:
Es el caso que citábamos antes de Bleuler o también
Brill o Staley Hall en América.
La
forma a nuestro entender más importante de acercamiento
e integración del Psicoanálisis a la Psiquiatría
Clínica y Académica ha sido la lenta pero continuada
infiltración del primero e impregnación de la
segunda de conceptos, de explicaciones, de intereses e incluso
de teorías y métodos de diagnóstico y terapéuticos.
Claro
está que en toda formación de un grupo todos sus
miembros han de perder individualidad o no hay grupo y efectivamente
también el Psicoanálisis se ha transformado sobre
todo en las últimas décadas y ha limado rigideces
y estereotipias solo comprensibles por el aislamiento en que
vivió respecto a otras ciencias, vg. el llamado psicoanálisis
ortodoxo cada vez ha ido siendo menos ortodoxo y en cierto modo
ha ido extinguiéndose a favor de las llamadas "psicoterapias
de orientación analítica", la investigación
científica ha ido haciéndose cada vez mas, tanto
para comprobar teorías como para mostrar la hipotética
eficacia de sus tratamientos en los diversos cuadros nosológicos
o problemáticas psicosociales. Los psicoanalistas van
asistiendo cada vez más a los congresos de psiquiatras
y lógicamente se van permeabilizando cada vez mas a las
razones y rigor científico de éstos y van perdiendo
dogmatismo aunque todo ello ocurra muy lentamente.
Quizá
el reproche que se le podría hacer a la psiquiatría
clásica es que ha dedicado mucha atención a las
enfermedades mentales un poco en detrimento del Hombre Enfermo.
No cabe duda de que sobre eso es sobre lo que el psicoanálisis
ha querido llamar la atención aunque hay que reconocerlo
con una cierta torpeza de principio ya que Freud con su formación
muy neurofisiológica vio lo psíquico como constituido
y constituyente de un aparato mas de la economía: el
"aparato psíquico".
A
nuestro entender la psiquiatría clásicamente entendida
también ha cedido terreno o debería cederlo en
algunas sentencias y posturas recalcitrantes que siempre ha
tenido (recordemos cuando se decía que si una esquizofrenia
se curaba es que no era esquizofrenia) y en este sentido y a
título de ejemplo, cabe sospechar que la acción
a veces muy rápida de los psicofármacos no es
por influencia directa sobre los delirios y alucinaciones sino
indirectamente al retardar y limitar las percepciones internas
y por eso quizá la mayoría de las veces el delirio
sigue en la trastienda aunque el paciente este emocionalmente
distanciado del mismo. Esta restricción yoica química
(análoga a la restricción yoica psicológica
producida por los mecanismos de defensa), así como la
contención ejercida sobre la excitabilidad emocional
bloqueando el sistema límbico podría quizá
hacer innecesaria la producción psicótica. Esta
hipótesis de trabajo se ve apoyada por la experiencia
de que en determinadas ocasiones la intervención psicoterapéutica
logra efectos antipsicóticos parecidos a los de los psicofármacos.
Otro
problema que muchas veces no está claro es que la mayor
gravedad del cuadro dependa de una mayor gravedad de los factores
biológicos ( y si no es así, entonces se romperían
las garantías de los diseños basados en que los
pacientes escogidos sean homogéneos en su clínica
y por tanto en su causación). ¿No puede ocurrir
que la gravedad del cuadro dependa de peculiaridades del organismo
respondiente que reacciona psíquicamente a este factor?
Por ejemplo, no se puede excluir que estados de ánimo
levemente depresivos y periódicos con alguna relación
con las estaciones del año y que no reciben el nombre
de psicosis en la clínica diaria porque no tienen relevancia
estén determinados por factores biológicos mucho
más que melancolías severas, llamadas con razón
psicóticas y en donde posiblemente la severidad de la
reacción la deban a una determinada estructuración
de personalidad, vg. al "typus melancholicus" de Tellenbach.
Esto puede tener como consecuencia que grupos de estudio consistentes
en ligero trastorno vital del estado de ánimo desde el
punto de vista biológico sean grupos más homogéneos
y somatógenos que psicóticos melancólicos
graves. Esto no sólo es una elucubración teórica
sino que a veces se deja entrever en la práctica clínica
en donde por ejemplo hay casos en que es muy difícil
aceptar que psicosis paranoides y alucinatorias son homogéneas
biológicamente.
Puede
ser por lo tanto que la clase de cuadro clínico y especialmente
su forma clínica (grado de regresión, instalación
de mecanismos de defensa primitivos, etc.), no sean resultante
de factores biológicos sino de factores independientes
como una fragilidad e inestabilidad que en caso de necesidad
fuerza a regresar a primitivos mecanismos de defensa. Si esto
es así muchas investigaciones hechas estadísticamente
hasta ahora han podido ser hechas con grupos sanos y con grupos
no homogéneos si los consideramos biológicamente.
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