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A
lo largo de sus 204 páginas, el autor nos conduce
por un recorrido que parte
del concepto: "Psiquiatría comunitaria",
describe el trabajo teórico de los padres de esta
modalidad de tratamiento de los trastornos mentales, su
concepción grupal del enfermar y esboza esquemáticamente
el desarrollo desde el comienzo, del movimiento de Psiquiatría
comunitaria en el mundo.
En el capítulo segundo desgrana el proceso que
recorrieron los profesionales psicoanalistas, psiquiatras,
médicos generales, enfermeros, pedagogos, sociólogos,
asistentes sociales, desde la visión parcial de
su cometido a una concepción y un hacer cotidiano
caracterizados por la integración de recursos sanitarios
y sociales para edificar equipos en cuyo seno hubiera
miembros pertenecientes a distintas disciplinas, que ofrecieran
un modelo terapéutico basado en la integración
del enfermo a la sociedad.. Vemos desfilar al internista
Pratt y a sus grupos de tuberculosos -en 1905, en su clínica
de Boston-, a Jones y a su comunidad terapéutica,
los pioneros de la promoción, difusión y
tratamiento de la Psiquiatría comunitaria. Más
tarde, Burrow (1927) sería el primer psicoanalista
en tratar grupos, Mirá y López, el químico
Slavson, Ackerman, Schilder, Foulkes, Wender, Adler, etc.
En el capítulo 3 se describen los modelos médico,
psicológico y social, relacionados con su desarrollo
histórico a partir de la segunda guerra mundial
-fecha clave también en la historia de la Psiquiatría
comunitaria, porque se aplicó masivamente a la
población-.
El capítulo 4 describe los movimientos surgidos
en varios países de Europa y en los Estados Unidos,
que posibilitaron la puesta en marcha de los programas
de Salud Mental.
El capítulo 5 desarrolla ampliamente esos programas
sociosanitarios. El capítulo 6 se detiene a narrar
los encuadres individuales, para en el capítulo
7 exponer todas las intervenciones grupales que caben
en Salud Mental comunitaria, siendo sin duda éste,
el apartado más importante del libro, porque recoge
tanto los fenómenos grupales como las diferentes
propuestas que esta modalidad de tratamiento es capaz
de enriquecer el nivel de Salud Mental de un territorio.
En el capítulo 8 el autor describe la historia
de las llamadas comunidades terapéuticas, así
como la situación actual de los grupos formados
en algunos hospitales generales, basados en al construcción
de ambientes de confianza en las relaciones entre los
enfermos y los sanitarios de los servicios.
El capítulo 9 describe los programas dirigidos
a los pacientes enfermos de trastornos afectivos, esquizofrenia,
trastorno antisocial, trastorno límite y abusos
de substancias.
El capítulo 10 aborda la fuerza de los prejuicios
de la población hacia estos pacientes que les empuja
a alternativas sanitarias basadas en la exclusión
social, promotoras de un abismo entre la sociedad y los
enfermos mentales, tristemente conocido a lo largo de
la historia de los manicomios. Aboga el autor por las
campañas informativas dirigidas a la población
y por una mayor aproximación sanitario paciente.
El capítulo 11 describe la metodología de
evaluación, concebida como una evaluación
social, familiar, de relaciones interpersonales y de servicios
de Salud Mental. Describe asimismo la experiencia del
autor con la Core batery de Mckenzie, el SCL 90, el SAS
y el KAPP.
El capítulo 12 comenta la eficacia y eficiencia
de los tratamientos en Salud Mental relaciones. Lo demuestra
comparándolos con el tratamiento de ingreso de
larga estancia. El tratamiento a domicilio y con medicación,
el basado en ingresos de corta estancia, los tratamientos
de Hospital de Día -mejoran notablemente la socialización-.
Describe los nuevos problemas: "Transinstitucionalización",
"Puerta giratoria", "Escaso desarrollo
del espacio sociosanitario", "Pacientes que
se caen por entre las grietas del sistema", "Síndrome
del quemado", "Los nuevos crónicos".
Por último, el capítulo 13 describe el concepto
de calidad asistencial, relacionándolo con la limitación
de los recursos y con las nuevas políticas sanitarias
de los gobiernos occidentales, más proclives a
la observación de restricciones en el gasto público,
la planificación y la evaluación de los
servicios de Salud Mental.
El libro se ve enriquecido por una extensa información
bibliográfica específica de cada tema, contenida
al final de cada capítulo, a donde el lector puede
acudir con el objeto de profundizar sus conocimientos.
Un índice terminológico final facilita la
consulta de la obra.
Agradezco mucho al profesor Guimón su esfuerzo
personal invertido en la escritura de la obra, que de
esta forma queda lista para su estudio también
por parte de las nuevas generaciones de estudiantes de
Salud Mental comunitaria, en búsqueda como no podía
ser menos, de la salud de los enfermos. En definitiva,
una obra muy recomendable y de obligada presencia en nuestra
mesa de trabajo.
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